Año plano.

Este año a diferencia de otros lo encontré más plano, estable, dirigido y consistente. Encuentro cierto que la ausencia de pasiones permite paz, aunque, “pendulo entre el sufrimiento y el hastío”. El fenómeno de el sentimiento plano como producto de la vida agitada. Ahora mi musa ya no está conmigo, ahora mi suelo y tierra dejaron de ser finitos.

En estos menos de 365 días no eché de menos el saber caminar rápido, dar saltos impulsado por la aparente nada, escavar entre escombros de personajes extintos… el tiempo puede ser un simple velo que sentir pasar y regresar ante el aire del azar. Entiendo los temores ahora, entiendo mi necesidad también, pero no decaigo por eso.

La productividad no fue algo que aplaudir. Es cierto, trabajé, y me requirieron; ayudé y fui aceptado; quise y se me fue consentido. Es que caminar nunca ha sido un logro si no es para alcanzar algo, y navegar sin rumbo fijo a la deriva de las corrientes tampoco una proeza. Por otro lado ahora tengo más libros, libros como escaleras que del mismo modo que el tiempo me dan una posibilidad que puedo aprovechar o no; y, sin embargo, los libros siguen ahí, fuera de la computadora, sin contraseña, sin formato PDF, accesibles a mi gato o mi amada hermana.

Sucesión de eventos. La vida no tiene mucho que ofrecer cuando se va y viene como autómata. Las aventuras nunca son aburridas, y los paisajes hermosos casi nunca son familiares. La sorpresa grata es un regalo. Promesas y más promesas, el aliciente sin agotar.

De mis lamentos y desahogos sólo ha quedado una especie de curiosidad, curiosidad por alcanzar esos lugares(tierra, moho, verduras podridas, mesquinidad humana) que desear experimentar, vivir, apreciar, como quien aprecia una fotografía de un ser amado pasado. Esta vez la fotografía sólo puede tomar forma de la gente viva y los arboles bajos que abrazan las montañas; un lugar al sur que prometa mostrar su fauna y flora, humanidad, como retrato de uno de sus botones, una rosa única que amé, he de amar en recuerdos, soñar, y querer llorar.

La esencia de este año, entonces, puede estar resumida en algunas cosas.

  • Que puede acostumbrarse a la vida monótona y colorida.
  • Que los olores pueden desaparecer.
  • Que se puede dejar de llorar por la distancia.
  • Que las mordidas internas del “genio de la naturaleza” pueden poseer.
  • Que la vida entre compañeros puede ser llevada con tolerancia e inteligencia(el amor es inteligente, el odio es tonto).
  • Que los libros son una inversion a largo plazo. Son para mí o para mis seres queridos.
  • Que los juramentos de austeridad pueden llevarse, aunque sea a modo de no alcanzar el límite.
  • Que los lazos entre familiares pueden romperse.
  • Que la obsesión vive en el anfitrión, no sólo existe.
  • Que hay luchas que no son preferibles tomar.
  • Que el dinero sigue siendo el engrane del mundo.
  • Que la soledad puede no estar mal.
  • Que no todos los cambios son malos.

Los ángeles pueden perder brillo.